Rosácea

Causas y características de la piel rosácea, diferentes tipos de afección, protocolos de tratamiento, productos a aplicar, aparatología usada para la rosácea, síntomas y hábitos que la agravan.

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  • Eritema o enrojecimiento
  • Episodios de rubefacción
  • Telangiectasias
  • Edemas, pápulas y pústulas
  • Rosácea eritemato telangiectásica
  • Rosácea papulopustular
  • Rosácea fimatosa
  • Rosácea ocular
  • Ingerir comidas picantes
  • Exponerse a frio excesivo
  • Exponerse a calor excesivo
  • Niveles elevados de estrés
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  • Tratamiento de limpieza profunda, corrección de impurezas, oxigenación, descongestión e hidratación.
  • Cosméticos que mejoren la trama vascular: aloe vera, manzanilla, aceite de palta, canola, hamammelis, malva, derivados de vitamina E, camelia y karité.
  • Peelings con ácido azelaico, mascarillas faciales descongestivas, calmantes e hidratantes y el criomasaje.
  • Drenaje linfático facial con maniobras suaves y muy cuidadas.
  • Aplicación de alta frecuencia para descongestionar y desinfectar.
  • Mascarilla descongestiva con extractos de malva, hamammelis, aloe vera, etc.
  • Humectación de la piel mediante un agua termal.
  • Electrocoagulación: usando un aparato de alta frecuencia para producir la coagulación de los vasos capilares dilatados para su posterior eliminación por el propio organismo.
  • Crio-radiofrecuencia: para aplicar aportar frio y calor a la piel, usando temperaturas bajo cero de manera constante que consiguen la reducción de la inflamación y se acelera el proceso de cicatrización y recuperación de la piel
  • Dermoporación: para crear rutas intersticiales e intercelulares mediante el empleo de electroporación y electroforesis que aseguran la penetración profunda de los activos específicos colocados en la superficie de la piel.
  • Laserterapia: también se usa el Láser Vascular y el uso la Luz Intensa Pulsada (IPL) que dá buenos resultados en eritrocuperosis.
    El haz de luz del láser es absorbido por la hemoglobina contenida en los vasos dilatados, donde se convierte en calor y daña el endotelio vascular, para dar lugar a la trombosis y destrucción del vaso.